Encuesta

(Retrato: Roger Marrón)
Filosofía y filósofos
■ Joan Quisapquè. ¿Cree que el pensamiento científico puede acabar dejando al pensamiento filosófico en un estatus marginal en un futuro próximo?
Pienso que no. Primero, porque una filosofía que haga honor a su nombre ha de estar en contacto con las ciencias (hoy especialmente con la biología). Y en segundo lugar, porque la ciencia remite siempre preguntas de segundo orden que podemos llamar filosofías.
■ María Diz. Siempre ha llamado mi atención la dicotomía entre la cultura occidental y la oriental (la gran ausente en los planes de estudio). Si la filosofía es el amor a la sabiduría en general... ¿por qué esa dicotomía? ¿Qué pierde la filosofía con ello?
Somos de una endogamia insoportable. Una relación intensa con la sabiduría oriental es más que bienvenida. Otra cosa es que tal relación no sea nada fácil. Podemos caer en el orientalismo barato que tanto abunda. Por cierto, el taoismo nos podría ayudar a eliminar la rigidez y estrechez de nuestra manera de ver el mundo. Y en cuanto a los planes de estudio, lo único que puedo hacer es lamentarme de su miopía.
■ Jorge Sánchez-Manjavacas. ¿Qué futuro augura a la filosofía en España? ¿Es la filosofía en nuestro país un lugar de torres de marfil?
No veo un futuro prometedor. Falta chispa, compromiso, ganas de saber de todo y capacidad para aplicarlo a nuestras vidas. Hay mucha torre de marfil. Pero lo malo no es eso. Lo peor es que esas torres suelen ser bastante vacías. Creo que se carece de osadía y conocimiento real.
■ Ricardo Chiscano de Vega. En una entrevista a Heidegger le llamaban la atención sobre la incomprensión general de su obra. Él decía que era muy probable, pues su filosofía se destinaba a una posible humanidad futura prevista para dentro de unos 300 años. ¿Hasta qué punto no ve a un 'cachondo mental' en esta declaración?
Lo que veo es una soberbia injustificada y una concepción seudoelitista del filosofar. Yo pienso todo lo contrario: hay que llegar a la mayor gente posible, ser muy claros y vivir con el lote de congéneres que nos ha tocado en suerte.
■ Alberto Puertas Argibay. ¿Qué consejo daría a un estudiante de filosofía que empieza la carrera?
Leer introducciones que sean accesibles, usar con sensatez diccionarios y, sobre todo, reflexionar con independencia sin dejarse llevar por las modas, la publicidad o los cantos de sirena de lo que, oficialmente, más vende.
■ Jone Mendizábal. Estoy empezando a pensar que los principios y los valores son algo inventado por filósofos aburridos. ¿Podemos los filósofos hacer algo más que teoría?
El filosofar exige, qué le vamos a hacer, teoría y práctica. Escribía Wittgenstein que un concepto que no se aplica es vacío. Por eso deberíamos unir reflexión, conocimiento empírico y vida cotidiana. Y ser aburridos es uno de los peores males de la existencia se sea filósofo o futbolista (como Ronaldo, el triste).
■ Ricardo Sendra Sáez. ¿En qué ha conseguido la filosofía mejorar a la especie humana? ¿Sirve la filosofía para otra cosa que para filosofar entre iniciados?
Aunque no haya escala para medirlo como se mide una mesa, estoy convencido de que la filosofía ha sido una ayuda en el crecimiento humano. Y, desde luego, hay que iniciarse en la filosofía, en una filosofía que no es para iniciados, sino para todo el mundo.
Temas de hoy
■ Juan Antonio Otero Neira. ¿Por qué, hoy por hoy, en una situación terminal los perros tienen una muerte humana y los humanos una muerte de perro? Una sociedad que no admite el derecho a la muerte digna, a la eutanasia, ¿no es una sociedad moralmente enferma?
En varios sitios –y especialmente en mi último libro– trato de dar una serie de razones a favor de la eutanasia. Me parece intolerable coquetear con el sufrimiento. La herencia cultural cristiana, el miedo y una falsa prudencia son los obstáculos que no nos permiten tener una legislación como, por ejemplo, Holanda y Bélgica. No hay más remedio que seguir luchando y protestando para que esa situación anómala cambie lo antes posible.
■ Artem Badasian. ¿El capitalismo es la raíz de la progresiva deshumanización o nihilización de los valores de la tradición moral humana?
Aunque no sea el único, lo considero sumamente culpable. Hoy funciona como el nuevo Dios que todo lo mueve. Frente a él, la mejor opción es un socialismo libertario en donde la justicia distributiva no sea una ficción. Para eso debemos resistir al Poder.
■ Sonia Alcántara Ruiz. ¿Hay alguna relación entre vivir sin dolor y las actitudes “comprensivas” y “prudentes” con el terrorismo?
Se me escapa la relación. Con el terrorismo, entendido como producir terror, no creo que haya que tener compresión alguna. Pero existe también un terrorismo solapado, más o menos sutil, de los que mandan con el que se suele ser, como mínimo indiferente. Esa indiferencia es inmoral.
■ Paz Olivares Carrasco. ¿Qué opina sobre la optogenética? ¿Cree que es lícita la manipulación neuronal para evitar el dolor o el sufrimiento en los sujetos?
Es una cuestión muy actual como todo lo relacionado con las neurociencias. Por mi parte, y siempre que no se lesione la autonomía, estoy de acuerdo con todo lo que evite o minimice el dolor.
Felicidad... y todo lo contrario
■ Roman Puma. ¿Recomienda la filosofía estoica para evitar el sufrimiento?
Recomendaría mucho antes la filosofía epicúrea. Intenta tranquilizar y dar paz como la estoica, pero no quita el ojo a los placeres y su cálculo racional.
■ Heura Verano. Dicen muchos libros de autoayuda que lo mejor es vivir intensamente el presente. Y cuando el presente es el que hace sufrir, ¿hay que vivir intensamente el dolor?
Escribe Wittgenstein que vive eternamente quien vive con intensidad el presente. Es un poco exagerado, pero se trata de un guiño para no perdernos en lo que aún no existe o ser absorbidos por lo que existió. Vivir intensamente no es adaptarse al sufrimiento. Al contrario. Con el sufrimiento, tolerancia cero.
■ Manolo Caballero. ¿Tendría más sentido la vida si no existiese el sufrimiento? ¿Qué es más aconsejable hacer con él: evitarlo a toda costa o desdeñarlo hasta no ser conscientes de que nosotros también podemos ser fuente del mismo?
No me cabe la menor duda de que una vida sin sufrimiento merecería vivirse mucho más que la que de hecho gozamos y padecemos. Lo que hay que evitar a toda costa es el sufrimiento inútil. Y es una desdicha que no poco dolor no procede de la madrasta naturaleza, sino de nuestra mala voluntad.
■ Youssef Boulben. ¿ Se puede ser feliz sin un euro en el bolsillo? Si su respuesta es sí, ¿estaría dispuesto a dar todo el dinero que lleva en su bolsillo a su entrevistador/a?
Veo muy difícil que se pueda ser feliz (con la felicidad humana, que siempre es limitada) sin dinero. Lo primario es subsistir, poder trazar un proyecto vital. Lo de “salud, dinero y amor” es un dicho popular lleno de sentido. En cualquier caso, a mi entrevistador le daría, si lo necesita, lo que estuviera dentro de mis posibilidades. Y le pediría asimismo que hiciera lo mismo conmigo.
■ Mara Carmona. ¿Por qué parece que el optimismo, junto con la supresión del malestar, siempre es el camino correcto?
Optimismo y pesimismo no dejan de ser actitudes sicológicas subjetivas y dependientes del contexto. Como en todo, lo justo es no pasarse ni por un lado ni por otro. Un optimismo insulso es puro autoengaño y un pesimismo crónico, una falta de impulso vital. Un sano sentido común es la mejor receta.
■ Darío Varas. ¿Qué piensa de los vendedores de felicidad? ¿Cree que puede quedar aún algo no mercantilizado?
Estoy completamente de acuerdo contigo. Vender felicidad es mentir, es moda, negocio y publicidad. Y aprovecharse de las necesidades de la gente. Sin embargo, si a alguien le viene bien, es cosa suya. Me parece mucho más importante intentar mostrar los problemas tal y como son, mostrar posibles soluciones y posibilitar que cada uno elija el camino que considere más adecuado.
Preguntas eternas
■ Andrés González. ¿Tiene el mismo sentido que exista Dios que que no exista? ¿Qué opina del fanatismo ateo?
Habría que definir antes de qué Dios hablamos. Si existiera uno bueno, dudo de que el mundo, tal y como funciona, fuera su creación. Por eso no encuentro mucho sentido ni a su existencia ni a su no existencia. Es fanatismo, en cualquier de sus formas, y está de sobra, sea ateo o creyente (aunque suele ser mucho más dañino ese último). Por mi parte, creo que lo correcto es el agnosticismo.
■ Jesús Echezarreta de Prado. ¿Es aceptable la violencia frente a los que tienen, cuando se ha perdido todo y no tengo culpa de ello?
Hay muchas formas de oponerse a la violencia sin tener que contagiarse de la misma. El pacifismo racional es algo que tendríamos que tener pegado a nuestro espíritu. La violencia, sin duda, en ocasiones, es el último recurso. Pero que esté justificada, como contra el tirano, y, repito, que sea el último recurso.
■ María Isabel Cano Henares. Aseguró Hobbes que estaba en la naturaleza del ser humano el ser depredador de su propia especie. En vista de la superpoblación del planeta y la sobreexplotación de sus recursos ¿no será que el instinto autodepredador del hombre es, más que una especie de maldición, un mecanismo autorregulador de nuestra especie, en cuyo caso, al actuar preservando la vida del hombre actual lo que hacemos es condenar la posibilidad de su existencia futura?
Hobbes queda demasiado lejos. El filósofo Peter Singer, en un libro que toma como guía un darwinismo de izquierdas, señala cómo podemos orientarnos hacia todos los males que citas o, por contra, hacia la creación de una humanidad solidaria. Por naturaleza somos agresivos o mostramos empatía. Ya en el reino de la libertad somos responsables a la hora de convivir con la mayor felicidad posible.
■ Paqui Gallardo. ¿El amor viene provocado por el sentido de la reproducción?
Todo tipo de amor tiene su raíz en un impulso libidinal. Como escribía Schopenhauer, el amor es una trampa de la naturaleza para que nos reproduzcamos. Pienso que se trata de una verdad a medias. Porque podemos “pasar” de la reproducción y hacer que salte la chispa de unos gozos que, sin duda, dan color y gracia a nuestra vida.
■ Ana Teresa. ¿Qué hacer con el miedo? ¿Cómo evitar que nos paralice?
Lo primero que habría que hacer es no tener miedo al miedo. Nada fácil, desde luego. Yo no soy capaz de evitarlo en un avión. Qué le vamos a hacer. Pero existe otro miedo, el provocado por el Poder, que es sumamente perverso. Es la mejor forma de tener entontecida y sin capacidad de réplica a la gente. Contra este miedo debemos rebelarnos. Por cierto, una de las definiciones más logradas de felicidad nos la dio Walter Benjamin: “Percibirse a uno mismo sin miedo”. ❖
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